29/9/13

2 sombras


7 comentarios:

Lucrecia Borgia dijo...

A los gatos callejeros siempre los persigue su sombra.

elisa gulminelli dijo...

en realidad es un gato de museo, vive en los jardines del museo de arte decorativo, en buenos aires, en lo que era un "palacio"

VivianS dijo...

Estoy dudando, siempre dije que en mi próxima vida quería/quiero ser el gato de Elisa, pero un gato de museo no suena nada mal. Igual, el primero comería cosas ricas, este pobre seguro como ratas (o las palomas que espanta Macri)

elisa gulminelli dijo...

en mi casa estarás mejor, siempre que quieras sacrificar tu libertad (a cambio de mimos, carne, pescado fresco, camarones, cama calentita y cepilladas amorosas). este gato y su sombra estaban dispuestos a hacerlo (lo que mñás necesitaba era el cepillo, estaba lleno de rastas).
los castillos no son lo que solían ser! (lo se por mis anteriores vidas en palacios mundanos)

Amapola Azzul dijo...

:)

Tesa Medina dijo...

Pues si Vivian prefiere ser gato de palacio, me pido su puesto en casa de Elisa, sin dudarlo. Menudo planazo de vida.

Los gatos callejeros con pelo largo lo pasan peor y se desdibujan más que sus sombras.

Un beso,

VivianS dijo...

Recapacité (antes de que Tesa me coma los camarones jaja)